El elíxir secreto de los chamanes mapuches
RELATOS MAPUCHES
La mitología mapuche describe en su cosmogonía primigenia a ciertos fluídos con propiedades mágicas y curativas cuyo conocimiento sólo pertenecía a los chamanes más poderosos de algunas etnias cordilleranas.
Los mitos más antiguos de la humanidad cuentan que el Ser Surpremo tomó la forma de Cóndor o gran ave solar, y descendió un día al Arbol del Mundo. Allí puso sus huevos chamánicos y los empolló durante los muchos días que suman tres vueltas completas de la Tierra en torno del Sol. Y cumplido el tiempo de la incubación de los huevos se abrieron, y los grandes chamanes de los nidos más altos y los medianos de los nidos intermedios y los más pequeños de los nidos de las ramas mas bajas abrieron sus ojos nuevos ¡y supieron qué debían hacer!. Es sabido que estos alcanzaban estados oníricos mediante la ingesta ritual del elíxir extraído manual u oralmente .Desde entonces, este conocimiento inaccesible para el resto de la comunidad, ha sido transmitido de generacion a generacion de chamanes convirtiendo a los poseedores del mismo en guías del resto de los hombres y manteniendo vivo el sagrado contacto entre las criaturas y el Padre Creador. Y en memoria de la Gran Ave-Madre se adornan con elementos ornitomórficos, que magníficamente los devuelven a sus orígenes, y a su divina facultad de volar al Más Allá.
Los mitos más antiguos de la humanidad cuentan que el Ser Surpremo tomó la forma de Cóndor o gran ave solar, y descendió un día al Arbol del Mundo. Allí puso sus huevos chamánicos y los empolló durante los muchos días que suman tres vueltas completas de la Tierra en torno del Sol. Y cumplido el tiempo de la incubación de los huevos se abrieron, y los grandes chamanes de los nidos más altos y los medianos de los nidos intermedios y los más pequeños de los nidos de las ramas mas bajas abrieron sus ojos nuevos ¡y supieron qué debían hacer!. Es sabido que estos alcanzaban estados oníricos mediante la ingesta ritual del elíxir extraído manual u oralmente .Desde entonces, este conocimiento inaccesible para el resto de la comunidad, ha sido transmitido de generacion a generacion de chamanes convirtiendo a los poseedores del mismo en guías del resto de los hombres y manteniendo vivo el sagrado contacto entre las criaturas y el Padre Creador. Y en memoria de la Gran Ave-Madre se adornan con elementos ornitomórficos, que magníficamente los devuelven a sus orígenes, y a su divina facultad de volar al Más Allá.
Hoy, tal hermética sabiduría ha comenzado a develarse. Desde las alturas, el gran ave ha descendido para revelarnos su oculto secreto. Lentamente su imponente figura con alas desplegadas ha mutado hacia posturas más exóticas, acaso más prominentes. Las antiguas leyendas de los chamanes arrojan la visión estremecedora del gran ave volando a un tercerísimo plano. A cambio, introducen en el imaginario colectivo una imagen potente, cuasi erótica: el ave madre mucho más cercana, reposando sobre las rocas, y dejando escapar por entre sus plumas a un tremendo y hermoso miembro erecto.
Comparado literalmente con antiguos monumentos elofantes se han constatado cielos cubiertos en sombras debido al paso del erecto en vuelo. Sombras que han sido precedidas por aluviones de lluvias erasmicas. Comunidades como las antes mencionadas han sabido tomar provecho de estas circunstancias climaticas para realizar las tareas de canalización y acumulación, y lograr de esta forma la mejor optimización de la medicina a partir de la extracción de propiedades de la eyaculación del Gran Ave-Madre.
Comparado literalmente con antiguos monumentos elofantes se han constatado cielos cubiertos en sombras debido al paso del erecto en vuelo. Sombras que han sido precedidas por aluviones de lluvias erasmicas. Comunidades como las antes mencionadas han sabido tomar provecho de estas circunstancias climaticas para realizar las tareas de canalización y acumulación, y lograr de esta forma la mejor optimización de la medicina a partir de la extracción de propiedades de la eyaculación del Gran Ave-Madre.
Las Serpientes.
Muy probablemente dentro del origen mitológico de las propiedades del órgano sexual del cóndor, deba mencionarse el combate de las serpientes Kai Kai y Tren Tren, serpientes que simbolizan el agua y la tierra, el bien y el mal, es decir la dinámica constante de los opuestos complementarios. Dichas serpientes pueblan la cosmogonía mapuche con intrincados relatos, adjudicándose a Tren Tren la potencia incansable y a Kai Kai la abundancia de fluido sexual en el coito. Una de las leyendas derivadas cuenta que, encontrándose la serpiente Tren Tren durmiendo (hibernando) una temporada equivalente a medio año solar, despertóse con un incontrolable apetito sexual que sació copulando con cientos de huemules y ciervos colorados, devorando a algunos de ellos en las orillas del lago Llanquihue, provocando la ira de Kai Kai, cuyo territorio había sido invadido y profanado. Esta por su parte tomó venganza subiendo a la cueva de Tren Tren, inalcanzable para humanos y bestias terrenales, robó los huevos -incubados durante largos meses- y los arrojó por una grieta del volcán Osorno. El lugar donde supuestamente cayeron los huevos de Tren Tren fue elegido por un gran cóndor para establecer un nido propio, y comenzar una dinastía de cóndores pocas veces avistados por humanos, incluso por baqueanos mapuches.
POEMAS INCAS
Si alguna dosis de escepticismo acerca del poder sexual del cóndor nos pudiera asaltar, nos resultaría conveniente no quedarnos con los escuetos relatos mapuches.
Desde los andes peruanos nos llega la incansable y profusa recopilación de datos del malogrado lingüista arequipeño Javier Rodríguez Kápac.
Desde mediados del siglo pasado éste hombre, verdadera autoridad en la traducción de antiguos manuscritos incas, comenzó a introducirse en una práctica extraña que involucraba también a nuestra ave en cuestión.
Según se sabe, Rodríguez Kápac habría encontrado en la alta montaña ciertos escritos que, en forma de poema, describen detalladamente un conjunto de curiosos ritos.
Cabe aclarar que las conductas que los escritos le asignan a los sacerdotes actuantes, se encuentran en las antípodas de lo que nuestra moralidad consideraría aceptable.
No obstante debemos entender que los ritos se encontraban empapados de un profundo sentido místico y religioso.
Concretamente, los sacerdotes pasaban semanas alimentándose de semen de cóndor mientras elevaban sus niveles de conciencia.
Según Rodríguez Kápac, el sacerdote que volaba más alto, en compañía del ave, era el que conseguía introducir el gran miembro en su boca, y mediante una altísima oralidad, conseguía arrancarle al cóndor el increíble aleteo extasial.
Además del valor místico del poderoso fluido blanco, se cree actualmente que éste podría tener propiedades psicotrópicas.
Las pruebas con las que cuentan los biólogos de la Universidad de Arequipa preferiríamos no tenerlas.
Lamentablemente nos referimos al inerte cuerpo del mismísimo Javier Rodríguez Kápac.
Desde hace quince años el famoso lingüista se encuentra en un profundo estado de coma. Los médicos del Hospital de clínicas lo llaman coma lácteo.
Aparentemente nuestro hombre habría ingerido cantidades muy grandes de semen de cóndor. Sin la maestría de los viejos chamanes, y sin la guía de un maestro espiritual; las consecuencias fueron devastadoras. El estado clínico excede al coma. Lo más inquietante resulta ser el dato de que su cuerpo rechaza cualquier suero o alimento. Sólo acepta semen de cóndor.
Desde los andes peruanos nos llega la incansable y profusa recopilación de datos del malogrado lingüista arequipeño Javier Rodríguez Kápac.
Desde mediados del siglo pasado éste hombre, verdadera autoridad en la traducción de antiguos manuscritos incas, comenzó a introducirse en una práctica extraña que involucraba también a nuestra ave en cuestión.
Según se sabe, Rodríguez Kápac habría encontrado en la alta montaña ciertos escritos que, en forma de poema, describen detalladamente un conjunto de curiosos ritos.
Cabe aclarar que las conductas que los escritos le asignan a los sacerdotes actuantes, se encuentran en las antípodas de lo que nuestra moralidad consideraría aceptable.
No obstante debemos entender que los ritos se encontraban empapados de un profundo sentido místico y religioso.
Concretamente, los sacerdotes pasaban semanas alimentándose de semen de cóndor mientras elevaban sus niveles de conciencia.
Según Rodríguez Kápac, el sacerdote que volaba más alto, en compañía del ave, era el que conseguía introducir el gran miembro en su boca, y mediante una altísima oralidad, conseguía arrancarle al cóndor el increíble aleteo extasial.
Además del valor místico del poderoso fluido blanco, se cree actualmente que éste podría tener propiedades psicotrópicas.
Las pruebas con las que cuentan los biólogos de la Universidad de Arequipa preferiríamos no tenerlas.
Lamentablemente nos referimos al inerte cuerpo del mismísimo Javier Rodríguez Kápac.
Desde hace quince años el famoso lingüista se encuentra en un profundo estado de coma. Los médicos del Hospital de clínicas lo llaman coma lácteo.
Aparentemente nuestro hombre habría ingerido cantidades muy grandes de semen de cóndor. Sin la maestría de los viejos chamanes, y sin la guía de un maestro espiritual; las consecuencias fueron devastadoras. El estado clínico excede al coma. Lo más inquietante resulta ser el dato de que su cuerpo rechaza cualquier suero o alimento. Sólo acepta semen de cóndor.
Ante la imposibilidad de obtenerlo, los nutricionistas peruanos han desarrollado una sustancia a base de semen de gallo y proteínas sintéticas, que a gatas, lo mantiene vivo.
Sólo de tanto en tanto, cuando un cuidador del zoológico de Arequipa consigue arrancarle algunas gotas de semen al pobre y viejo cóndor encerrado, Rodríguez Kápac obtiene su elixir añorado.
Dicen los enfermeros que una leve sonrisa se le dibuja en el rostro. Inclusive hasta alguna vez ha balbuceado algún sonido.
A continuación transcribiremos literalmente uno de los poemas hallados por Javier Rodríguez Kápac, junto con su traducción:
Noka munacuico láskar kampa
Oh, grande pajarraco altivo
Socompo anta Marka lapanca surgo sompo
Entrégame el mar blanco que fluye de tu sagrada canilla
Kempe tompo sotranka lampe Karampa
Tragaré tu alba savia y te haré gozar entre las nubes
Lerpe akral markomo nokorgo retempe
Y volveré a sacudir tu enorme tallo
Kergompa largama ranka pelampa ampaka
Para volar en la espuma de tu noble magma blanco
Dicen los enfermeros que una leve sonrisa se le dibuja en el rostro. Inclusive hasta alguna vez ha balbuceado algún sonido.
A continuación transcribiremos literalmente uno de los poemas hallados por Javier Rodríguez Kápac, junto con su traducción:
Noka munacuico láskar kampa
Oh, grande pajarraco altivo
Socompo anta Marka lapanca surgo sompo
Entrégame el mar blanco que fluye de tu sagrada canilla
Kempe tompo sotranka lampe Karampa
Tragaré tu alba savia y te haré gozar entre las nubes
Lerpe akral markomo nokorgo retempe
Y volveré a sacudir tu enorme tallo
Kergompa largama ranka pelampa ampaka
Para volar en la espuma de tu noble magma blanco
